
Ya en alguna ocación no hace mucho mencione en este blog el impacto que tiene la violencia sobre nuestras vidas, desde el principio de la humanidad y en nuestra cotidianidad, violencia a la que estamos expuestos aleatoriamente en las grandes ciudades, pero cuando esta violencia toma la forma de guerra como la que se esta desarrollando desde hace un par de semanas entre Israel y Hamas, pareciera que no hay forma de huir de ella.
Estar en una zona de conflicto como esa es la más terrible de las experiencias, mil veces más de lo que siquiera podamos tratar de imaginar, aquí ya no importa desde cuando existe el problema que detono ese infierno en tierra santa, no importa si Israel o Hamas tienen la razón, ¿cuál de los dos es el bueno y quién es el malo?…
Esa pregunta si tiene una respuesta:
Los malos son Israel y Hamas, los buenos, son todas las victimas inocentes que mueren día con día violentamente en ambos lados incluyendo niños.
Así que seria mejor darle una tregua a la ambición no sólo de aquellos que forzaron esta guerra, sino también a la nuestra si es que se trata de una ambición mala y negativa por muy buenos que parezcamos a los demás, ¿que esto último que dije no tiene nada que ver con lo primero?, sin duda son gentes comunes las que causaron esa guerra y desde hace cientos de años, si uno por uno todos aquellos hubiesen sacado de sus corazones esa horrenda ambición que a tomado forma gracias a su poder, seguramente en su lugar habría paz y tranquilidad.
Quien sabe, tal vez la ambición de unos cuantos hoy, destruya las vidas de nuestros descendientes en algún futuro.